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Cómo saber si hay termitas: señales silenciosas que pasan desapercibidas hasta que es tarde

Un vecino comenta que el rodapié del portal se deshace al pasar la fregona. Otro, que la puerta del trastero ya no cierra bien. Nadie le da importancia hasta que el técnico de la ITE señala una viga dañada y el presupuesto de la reparación llega a la Junta. Así es como muchos Administradores de Fincas descubren que tienen termitas: cuando el daño ya es estructural.

Si gestionas edificios de cierta antigüedad en el País Vasco, saber si hay termitas a tiempo marca la diferencia entre un tratamiento controlado y una derrama. Te contamos qué señales revisar, dónde buscarlas y por qué en una Comunidad el problema nunca es de un solo piso.

Por qué los edificios antiguos del País Vasco atraen a las termitas

En Euskadi la especie más habitual es la termita subterránea (Reticulitermes grassei). Vive en el suelo, bajo el edificio, y sube hasta la madera por el interior de muros y cimentaciones, protegida de la luz. Trabaja sin descanso y sin hacer ruido perceptible, por eso puede pasar años actuando sin que nadie la vea.

Los edificios con más de 40 o 50 años reúnen casi todo lo que necesita:

  • Humedad constante. El clima atlántico, sótanos mal ventilados, bajantes antiguas y pequeñas filtraciones.
  • Madera estructural. Vigas, forjados, escaleras y carpinterías originales.
  • Madera en contacto con muros o suelo, sin barreras ni tratamiento preventivo.
  • Reformas que tapan madera sin tratar, dejando el daño oculto bajo falsos techos o tarimas.

No es un problema teórico. En Bilbao, el Ayuntamiento lleva años actuando frente a las termitas en barrios como el Casco Viejo y Surbisa decidió intervenir por sectores, tratando grupos de edificios a la vez para evitar que la plaga salte a los colindantes.

Cómo saber si hay termitas en un edificio: señales por zonas

La mayoría de guías hablan de muebles y viviendas. En una finca conviene revisar las zonas comunes, que es donde suele empezar y donde nadie mira con detalle.

Sótanos, trasteros y garajes

Es el primer punto de contacto con el suelo y el más revelador.

  • Túneles de barro. Finos caminos marrones, de pocos milímetros, que recorren muros, pilares o cimentaciones. Son la señal más característica de la termita subterránea.
  • Cartón, papel o madera almacenados en trasteros que aparecen comidos por dentro o pegados al suelo con tierra.
  • Marcos de puertas de trasteros que se descuadran o se hinchan sin motivo.

Portal, escaleras y rellanos

  • Madera que suena a hueco al golpearla con los nudillos: rodapiés, peldaños, pasamanos o marcos. La termita come de dentro hacia fuera y deja una capa superficial intacta.
  • Rodapiés que se rompen con un golpe leve de escoba o fregona.
  • Peldaños que ceden o crujen de forma distinta a la habitual.
  • Pintura abombada u ondulada sobre elementos de madera.

Cubiertas, forjados y vigas

  • Estalactitas de barro colgando de vigas o techos, sobre todo en bajocubiertas y sótanos.
  • Fisuras nuevas en techos o paredes cerca de los apoyos de vigas.
  • Zonas con humedad persistente junto a madera estructural.

Enjambrazón en primavera

Entre abril y junio las termitas reproductoras salen a formar nuevas colonias. Si aparecen insectos alados o montones de alas sueltas junto a ventanas de rellanos, lucernarios o puertas del portal, hay un termitero cerca. Se suelen confundir con hormigas voladoras, pero se distinguen porque las termitas tienen cuerpo sin cintura marcada, antenas rectas y cuatro alas del mismo tamaño.

TIP: ¿termitas o carcoma? Si ves pequeños agujeros redondos y serrín fino, probablemente sea carcoma. La termita subterránea casi nunca deja serrín a la vista; deja barro.

El error más caro: tratar solo una vivienda

Cuando un propietario detecta termitas en su piso, lo habitual es que llame a alguien por su cuenta. Es un error. La colonia está bajo el edificio, no en ese piso: tratar una vivienda aislada desplaza a las termitas hacia la madera sin tratar del resto de la finca.

Por la misma razón, conviene evitar soluciones caseras o insecticidas de superficie, que dispersan la colonia y dificultan el diagnóstico posterior.

Las termitas afectan a elementos comunes (estructura, cimentación, escaleras) y las obras necesarias para la conservación del inmueble son obligatorias para la Comunidad según la Ley de Propiedad Horizontal. Por eso, en cuanto un vecino avise, lo recomendable es:

  • Pedir una inspección técnica de todo el edificio, no solo de la vivienda afectada.
  • Informar a la junta con un diagnóstico documentado antes de aprobar presupuestos.
  • Valorar si los edificios colindantes pueden estar afectados.

Termitas, ITE y ayudas: el lado administrativo

En Euskadi, los edificios de uso residencial con más de 50 años deben pasar la Inspección Técnica de Edificios (ITE), regulada por el Decreto 117/2018, que además obliga a disponer de un Plan de Uso y Mantenimiento. Si el técnico detecta daños en madera estructural, la Comunidad tendrá que actuar con plazos marcados. Llegar a la ITE con un control de plagas documentado evita sorpresas y demuestra una gestión diligente.

En Bilbao, además, el Ayuntamiento a través de Surbisa, ha convocado ayudas para el tratamiento antitermitas en edificios residenciales. Las condiciones cambian cada año, así que conviene revisar la convocatoria vigente antes de contratar.

Cómo abordamos las termitas en Rivera

En Rivera trabajamos bajo el modelo de Gestión Integrada de Plagas (GIP), que es lo que exige la normativa actual y lo que de verdad funciona con una plaga de termitas en una finca:

  • Inspección técnica exhaustiva del edificio. Vías de entrada, focos de humedad, deficiencias estructurales y alcance real de la actividad.
  • Tratamiento focalizado, priorizando sistemas de cebos y monitorización que actúan sobre el origen de la colonia, con biocidas químicos sólo como último recurso. Sin olores, sin desalojar viviendas y sin cortar el uso de zonas comunes.
  • Seguimiento periódico hasta confirmar que no hay actividad.
  • Documentación inmediata y digital. Informe de inspección, mapa de estaciones, fichas de seguridad de los productos y certificado de tratamiento, listos para presentar en Junta, ante el técnico de la ITE o para tramitar ayudas.

Y como gestionamos también la limpieza, el mantenimiento de zonas comunes y el resto de servicios auxiliares de tu finca, el control de plagas deja de ser una urgencia puntual para convertirse en parte del mantenimiento preventivo del edificio. Si quieres ver qué otras plagas son habituales en nuestra zona, repasa nuestra guía de plagas comunes en el País Vasco.

¿Sospechas que hay termitas en una de tus fincas?

Si has detectado alguna de estas señales, no esperes a la próxima junta ni a la ITE. Cuanto antes se diagnostique, menor será el daño y la derrama.

Conoce nuestro servicio de control de plagas o solicita presupuesto y un técnico revisará el edificio completo.